Cómo decir que me parte en mil las esquinitas de mis huesos, que han caído los esquemas de mi vida ahora que todo era perfecto. Y algo más que eso, me sorbiste el seso y me desciende del peso de este cuerpecito mío que se ha convertido en río. Hay un trozo de luz en esta oscuridad para prestarme calma. El tiempo todo calma, la tempestad y la calma, el tiempo todo calma, la tempestad y la calma.
Siempre me quedará la voz suave del mar, volver a respirar la lluvia que caerá sobre este cuerpo y mojará la flor que crece en mi, y volver a reír y cada día un instante volver a pensar en ti. En la voz suave del mar, en volver a respirar la lluvia que caerá sobre este cuerpo y mojará la flor que crece en mi,
y volver a reír y cada día un instante volver a pensar en ti.